Alteraciones de la piel

La piel es un órgano complejo que actúa como barrera protectora aislando al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y actuando como sistema de comunicación con el entorno. En los pies, esta comunicación no siempre es la adecuada debido al calzado, la fricción, la temperatura, la transpiración, etc; y esto puede desembocar en numerosas afecciones que deben ser tratadas:


Los callos y durezas

Denominados científicamente helomas e hiperqueratosis,  son capas de piel engrosadas, causadas por la repetitiva presión o fricción, debido a una forma anómala de caminar o a un calzado inadecuado.
Esta presión hace que las células no puedan realizar correctamente su proceso de maduración antes llegar a la superficie, por lo que mueren antes de tiempo y se acumulan unas sobre otras. Suelen formarse en la planta del pie, en los dedos o entre ellos.

El tratamiento de estas lesiones se realiza mediante lo que los podólogos llamamos quiropodia, que es el adecuado corte de uñas y deslaminación de helomas e hiperqueratosis. Un procedimiento indoloro en la gran mayoría de los casos.
Su prevención estará basada en utilizar un calzado adecuado y el uso de plantillas personalizadas o prótesis de silicona en los casos necesarios. En nuestra clínica podemos realizarle dichas ortesis de silicona tras un estudio adecuado de la morfología de sus dedos y pies, éstas se realizarán siempre a medida en consistencia semiblanda, y con el objetivo de proteger zonas de presión o evitar el progreso de ciertas deformidades (juanetes, dedos en garra, dedos en martillo…).


El “pie de atleta” o dermatomicosis

El pie de Atleta desmatomicosis es la infección superficial de la piel causada por hongos; suele cursar con picor, escozor, quemazón y cambios en el aspecto de la piel tanto de la planta del pie como entre los dedos. La piel también puede infectarse por bacterias (eritrasma, queratolisis punctata…) dando síntomas parecidos. Sin embargo, aunque los signos y síntomas de estas infecciones son muy similares, el tratamiento es totalmente distinto dependiendo del agente causal, por lo que es fundamental un correcto diagnóstico (éste se realizará observando la piel con una lámpara de luz ultravioleta con la que contamos en nuestra clínica) para lograr un tratamiento exitoso, además de seguir unas medidas preventivas e higiénicas adecuadas.


Las Verrugas Plantares

Son lesiones causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Suelen ser pequeñas con el aspecto de un grano o una coliflor; y serán dolorosas según su tamaño, localización y tiempo de evolución. A menudo son confundidas con callos, de ahí la importancia de realizar un buen diagnóstico diferencial para elegir el tratamiento adecuado.
Se pueden presentar aisladas, de forma múltiple o en mosaico; y su crecimiento puede ser exofítico (hacia afuera) o endofítico (hacia adentro), siendo estas últimas las más comunes en los pies por la continua presión a la que son sometidos. Son lesiones contagiosas tanto para uno mismo como para las demás personas (con un período de incubación entre 2 y 20 meses), por lo que la utilización de medidas preventivas es fundamental.
Existen multitud de tratamientos para estas verrugas, desde la utilización de ácidos débiles a cirugías agresivas.

Nuestras terapias (normalmente mediante vesicantes) siempre van a buscar la eliminación de la lesión en el menor tiempo posible, con el mínimo dolor y sin dejar secuelas.


Otras afecciones

Hay muchas otras alteraciones de la piel que pueden causarle malestar y/o problemas de salud, y en las que el podólogo es experto en su diagnóstico y tratamiento:

- Exceso de sudoración (hiperhidrosis) y/o mal olor (bromhidrosis),
- Descamación, grietas, sequedad (xerosis),
- Dermatitis o eccemas, psoriasis,
- Picor (prurito),…

Recuerden que nuestros podólogos hicieron parte de su residencia en el Servicio de Dermatología y Cirugía de la Clínica Universitaria de Podología de la Universidad Complutense de Madrid, y le podrán aconsejar el tratamiento más adecuado ya sea mediante medidas higiénicas y preventivas, mediante la utilización de productos farmaceúticos o mediante la utilización de medicamentos tópicos y/u orales cuando sean necesarios.

“Pongan sus pies en buenas manos”


Algunos casos de alteraciones en la piel