Pie diabético

El pie diabético es un síndrome en el que confluyen complicaciones de diversa etiología (neuropatía, enfermedad vascular periférica, inmunopatía y alteraciones biomecánicas) derivadas de la Diabetes mellitus, y que predisponen al padecimiento de úlceras.

Se trata de un “pie de riesgo” que, en su evolución, llevará a malformaciones del pie (alteraciones biomecánicas) y la aparición de callos o durezas en zonas de presión; estas zonas sometidas a un exceso de presión son susceptibles de padecer úlceras, sobre todo debido a la pérdida de sensibilidad (neuropatía), posteriormente la obstrucción del flujo sanguíneo (enfermedad vascular periférica) y la menor llegada de defensas (inmunopatía) puede retrasar la curación estas úlceras, que mientras estén abiertas constituyen la puerta de entrada de microorganismos capaces de provocar infecciones de tejidos blandos, incluso del hueso subyacente (osteomielitis). Si no son tratadas adecuadamente, éstas úlceras infectadas pueden llevar a la amputación de las zonas afectadas o, incluso, de zonas más extensas.


No toda persona que tiene Diabetes mellitus tiene un Pie Diabético

Éste es más frecuente en pacientes insulinodependientes, a partir de los 15 años de padecimiento de la enfermedad, en Diabetes de tipo 1 o cuando las cifras de glucemia no están bien controladas.

No obstante, tanto los pacientes con pie diabético, como aquellos que por su Diabetes pueden llegar a padecerlo, se beneficiarán sin duda de las siguientes medidas de prevención:

  • Inspeccione sus pies a diario, aunque no le duelan. Si no puede solo utilice un espejo o solicite ayuda a algún familiar o amigo. En caso de lesión consulte con el especialista (médico, enfermero o podólogo);
  • Lave sus pies a diario y séquelos suavemente, en especial entre los dedos.
  • Si la piel de sus pies está muy seca aplíquese cremas hidratantes. Asegúrese de no dejar restos de crema entre los dedos;
  • No caliente sus pies con bolsas de agua caliente, almohadillas eléctricas o estufas;
  • Nunca ande descalzo; ni use zapatos sin medias o calcetines;
  • No se aplique preparados comerciales o sustancias irritantes para extirpar callos;
  • Corte las uñas rectas, sin dejar puntas o bordes irregulares; o incluso límelas para evitar cortes indeseables;


Y lo que es más importante, acuda al podólogo para que éste realice un tratamiento adecuado de sus uñas, callos, durezas, sequedad, grietas e infecciones (en caso de padecerlas). Además nosotros le podremos realizar tanto plantillas ortopédicas como prótesis de silicona encaminadas a proteger esos puntos de excesiva presión susceptibles de padecer úlceras y, por tanto, a prevenir la aparición de las mismas.

Nuestro podólogo Pedro Delgado trabajó casi dos años, y posteriormente siguió colaborando con el equipo de la Unidad de Pie Diabético de la Universidad Complutense de Madrid, considerada una de las mejores de Europa en su campo (innovación y tratamiento del Pie Diabético).


Algunos casos de pie diabético